La verticalización de una torre de proceso es una de las maniobras de izaje más exigentes que se realizan en el sector refinería. A diferencia de un izaje convencional —levantar un equipo desde el suelo hasta su posición de montaje— en la verticalización hay que transformar la orientación del equipo: la torre llega al sitio de obra en posición horizontal, fabricada y trasladada así para poder ser transportada por camión, y debe ser rotada hasta quedar perfectamente vertical para ser asentada en su fundación.

Este artículo describe cómo Tecmaco planifica y ejecuta esa maniobra.

Por qué la verticalización es un izaje de alta complejidad

Una torre de destilación o una columna stripper puede medir entre 20 y 60 metros de longitud y pesar entre 40 y más de 200 toneladas. Su punto de gravedad no está en el centro geométrico: los internos, las boquillas y los refuerzos estructurales la hacen asimétrica. Esto significa que durante la rotación, la carga sobre cada grúa varía constantemente, y el plan de izaje debe calcular esa variación en cada grado de la maniobra.

El desafío técnico central no es levantar el peso —las grúas tienen capacidad para eso— sino controlar la distribución de carga entre las dos grúas durante todo el movimiento de rotación.

El sistema de dos grúas: principal y auxiliar

La maniobra estándar de verticalización requiere dos grúas trabajando en conjunto:

Grúa principal

Se ubica en la posición donde quedará la torre una vez vertical, o lo más cerca posible de ella. Su gancho sujeta la cabeza de la torre —el extremo superior, que será el que quede arriba una vez verticalizada— mediante un aparejo o eslingas calculadas para el peso total. Es la grúa que hace el trabajo pesado durante toda la maniobra y termina siendo la única que sostiene la torre durante la etapa final de descenso a la fundación.

Grúa auxiliar

Se ubica en el extremo opuesto, tomando el pie de la torre —el extremo inferior, que quedará apoyado en la fundación— con un gancho conectado mediante eslingas o un spreader. Su función no es levantar sino controlar: a medida que la grúa principal iza la cabeza, la auxiliar regula la velocidad de descenso del pie. Sin este control, el extremo inferior caería libremente y provocaría oscilaciones incontrolables.

La comunicación entre los dos operadores de grúa durante la maniobra es continua y precisa. En Tecmaco utilizamos radio comunicación permanente y un supervisor de maniobra que coordina a ambas grúas.

Las fases de la maniobra

La verticalización se divide en fases bien definidas, cada una con su propio análisis de cargas:

  1. Izado inicial: ambas grúas levantan la torre en posición horizontal hasta una altura suficiente para iniciar la rotación sin riesgo de que el extremo inferior toque el suelo durante el giro.
  2. Rotación controlada: la grúa principal iza su extremo mientras la auxiliar desciende el suyo. El ángulo va aumentando gradualmente. Es la fase más crítica: las cargas sobre cada grúa cambian con cada grado de rotación.
  3. Transferencia de carga: cuando la torre alcanza los 70-80° de inclinación, la mayor parte del peso ya está sobre la grúa principal. La auxiliar sigue controlando el pie pero ya con una fracción de la carga original.
  4. Vertical y descenso: la torre llega a los 90°. La auxiliar libera su gancho de forma controlada. La grúa principal sostiene el 100% del peso y desciende la torre a su fundación, donde el equipo de montaje la guía hacia los pernos de anclaje.

Cómo se define el radio de trabajo de cada grúa

El radio de trabajo es la distancia horizontal entre el eje de rotación de la grúa y el punto de enganche. Cuanto mayor el radio, menor la capacidad de la grúa a ese radio. La selección del radio no es libre: está determinada por la geometría del sitio de obra, la posición de la fundación y los obstáculos presentes en la planta.

Para la grúa principal, el radio más crítico es el del momento en que la torre está casi vertical y toda la carga recae sobre ella. En ese momento, la grúa debe poder sostener el 100% del peso al radio de trabajo disponible. Para la auxiliar, el radio más crítico es el inicio de la maniobra, cuando sostiene el pie con la mayor carga angular.

En refinerías con espacio reducido entre equipos, es frecuente que el radio disponible sea muy limitado. En esos casos, hay que seleccionar grúas de mayor capacidad nominal para compensar la pérdida de capacidad por radio largo, o replantear el punto de izado.

El plan de izaje: qué debe incluir obligatoriamente

Para una verticalización en refinería, el plan de izaje incluye:

El caso del verticalizado en refinería de Bahía Blanca

En el proyecto de verticalización de torre de proceso en refinería de Bahía Blanca, Tecmaco utilizó dos grúas Zoomlion AT en tándem. La torre tenía más de 40 metros de longitud y el sitio de obra imponía restricciones de radio por la presencia de cañerías aéreas y estructura existente. El plan de izaje contempló una trayectoria de rotación específica para evitar interferencias durante la maniobra.

La operación se realizó durante una parada de planta programada, con coordinación directa con el equipo HSE de la refinería para cumplir los requisitos de zona ATEX y obtener los permisos de trabajo correspondientes.

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